
Auditoría de autorizaciones SAP: guía para revisar accesos críticos
20 de agosto de 2026Migrar a S/4HANA sin rediseñar los roles: cuándo tiene sentido y cuándo solo traslada el problema
Una migración a S/4HANA suele abrir una pregunta que tarde o temprano llega al equipo de seguridad: ¿qué hacemos con los roles actuales?
La respuesta más tentadora puede ser aprovechar la migración para rediseñarlos completamente. También puede ocurrir justo lo contrario: ante un calendario ya suficientemente exigente, decidir trasladar el modelo existente y dejar cualquier revisión para después del go-live.
Ninguna de las dos opciones es correcta por definición.
Hay modelos de roles que pueden migrarse con ajustes relativamente acotados. Otros llevan años acumulando autorizaciones, copias, excepciones y dependencias que ya eran difíciles de gestionar en ECC y que seguirán siéndolo en S/4HANA.
La cuestión, por tanto, no es si siempre hay que rediseñar antes de migrar, sino entender qué modelo estamos llevando al nuevo entorno y decidir conscientemente qué merece la pena resolver antes, durante o después de la migración.
Punto de partida
Migrar los roles no equivale a revisar el modelo
Conviene separar desde el principio dos ejercicios diferentes.
Adaptación técnica
Por un lado está la adaptación técnica necesaria para que los roles funcionen en S/4HANA: transacciones que desaparecen o cambian, nuevos objetos de autorización, aplicaciones Fiori, servicios y cualquier otro ajuste derivado del nuevo entorno.
Diseño del modelo
Por otro está el propio diseño del modelo: qué funciones existen, qué necesita realmente cada puesto, qué autorizaciones sobran, dónde existen riesgos SoD o hasta qué punto los roles actuales siguen representando la organización.
Podemos realizar correctamente el primer ejercicio sin resolver el segundo.
El usuario llegará a S/4HANA y podrá trabajar, pero si tenía autorizaciones que ya no necesitaba, roles construidos por acumulación o conflictos estructurales, esos problemas seguirán formando parte del modelo.
La migración habrá cambiado la plataforma, no necesariamente la lógica de acceso.
Diagnóstico
Antes de decidir, hay que saber qué estamos migrando
No todos los modelos heredados de ECC parten del mismo punto.
Hay organizaciones con una estructura relativamente ordenada, roles reconocibles, responsabilidades bien definidas y un mantenimiento razonablemente controlado.
En otras, explicar por qué un usuario tiene determinados accesos requiere reconstruir años de cambios, copias de roles, incidencias, excepciones y peticiones puntuales.
Por eso, antes de decidir si rediseñar o conservar, necesitamos una fotografía suficientemente clara del modelo actual.
No se trata necesariamente de iniciar una reingeniería completa. Se trata de disponer de información para responder preguntas básicas:
En APLIRH combinamos el análisis del modelo existente con información de uso y conocimiento funcional. El uso aporta evidencia sobre lo que ocurre en el sistema, pero no decide por sí solo qué debe permanecer: una actividad poco frecuente puede seguir siendo necesaria y una actividad muy utilizada puede no corresponder a la responsabilidad que queremos mantener en el modelo objetivo.
Lo importante es llegar a la migración sabiendo qué estamos conservando y por qué.
Conservación del modelo
Cuándo puede tener sentido conservar el modelo
Rediseñar roles implica algo más que modificar autorizaciones.
Supone revisar funciones, responsabilidades, asignaciones, riesgos y, en muchos casos, involucrar al negocio para validar una nueva forma de representar los puestos de trabajo.
Introducir ese cambio al mismo tiempo que una migración a S/4HANA no siempre es la mejor decisión.
Si el modelo actual está razonablemente controlado, los roles representan bien las funciones existentes y no presenta problemas estructurales importantes, puede tener sentido conservar su lógica y realizar únicamente las adaptaciones necesarias para el nuevo entorno.
También puede ser razonable cuando el calendario de migración no deja espacio suficiente para construir, validar y probar un nuevo modelo con garantías.
En ese escenario, separar ambos proyectos puede reducir el riesgo del go-live.
La clave es que sea una decisión planificada, no simplemente posponer un problema sin fecha ni alcance.
Riesgo heredado
Cuándo migrar tal cual solo traslada el problema
El escenario cambia cuando el modelo actual ya presenta síntomas claros de deterioro.
En estas situaciones, trasladar el modelo puede ser técnicamente más sencillo a corto plazo, pero la migración no elimina ninguna de esas dependencias.
Resultado
Simplemente las lleva al nuevo entorno.
Y existe además un riesgo práctico: una vez superado el go-live, aquello que se dejó “para después” tiene que competir con nuevas prioridades, evolutivos y necesidades del negocio.
El modelo heredado puede terminar convirtiéndose, de nuevo, en el modelo permanente.
Enfoque gradual
No siempre hay que elegir entre “todo antes” o “todo después”
Entre una reingeniería completa antes de migrar y trasladar el modelo sin cuestionarlo existe bastante espacio.
En algunos proyectos puede ser más razonable trabajar por capas.
manteniendo para una fase posterior el rediseño completo de puestos.
También podemos aprovechar la migración para construir correctamente aquellas áreas que cambian de forma significativa en S/4HANA, mientras mantenemos temporalmente otras partes del modelo con una transformación menor.
El alcance debería responder al estado real del modelo y al calendario del proyecto, no a una regla fija.
APLIRH trabaja precisamente con dos aproximaciones según el punto de partida: remediar el modelo existente cuando todavía existe una base aprovechable o realizar una reingeniería cuando la estructura necesita volver a construirse desde las funciones y necesidades del negocio.
En una migración, ambas pueden convivir.
Rediseño
Si rediseñamos, no deberíamos construir desde el histórico
Cuando el diagnóstico indica que merece la pena replantear el modelo, migrar ofrece una oportunidad para dejar de utilizar los roles actuales como única referencia.
El objetivo no es hacer una versión más limpia de la misma estructura.
Partimos de las responsabilidades y de los usuarios que desempeñan cada puesto, analizamos los procesos que ejecutan y utilizamos el uso real como evidencia para entender qué actividades son habituales, cuáles aparecen únicamente en determinados usuarios y dónde existen accesos que han perdido sentido.
A partir de ahí se construyen funciones y puestos buscando un equilibrio entre mínimo privilegio, Segregación de Funciones, reutilización y operatividad.
Como norma general, los puestos deberían construirse libres de riesgos SoD y con las autorizaciones necesarias para desarrollar su responsabilidad.
Cuando un usuario necesita capacidades adicionales, podemos analizar si corresponde asignarle otra responsabilidad ya definida, reorganizar el proceso, retirar una función del puesto de origen o gestionar una excepción cuando la operativa no permite una segregación completa.
El objetivo no es llegar a S/4HANA con más roles.
Es llegar con un modelo que pueda explicarse, asignarse y mantenerse.
Nuevo entorno
S/4HANA también cambia la forma de acceder
Hay otro motivo por el que una migración no debería plantearse únicamente como una conversión de los roles actuales: la experiencia de acceso puede cambiar.
Fiori
En un escenario Fiori, por ejemplo, no basta con pensar en las transacciones que tenía el usuario en SAP GUI. Hay que considerar las aplicaciones que necesita para desempeñar su función y las autorizaciones necesarias para ejecutarlas.
Esto puede obligar a revisar la correspondencia entre función de negocio, acceso funcional y autorización técnica.
Si simplemente trasladamos la lógica histórica sin revisar estas relaciones, podemos acabar construyendo una nueva capa sobre un modelo que ya era difícil de gobernar.
Por eso conviene diferenciar qué parte del acceso sigue teniendo sentido y qué parte debería aprovechar la migración para evolucionar.
RISE
Y si hablamos de RISE, aparece además el licenciamiento
Cuando la migración forma parte de una transición a RISE, el modelo de roles tiene además una dimensión económica.
Como explicamos en nuestro artículo sobre licenciamiento SAP en S/4HANA y RISE, las autorizaciones asignadas pueden influir en la clasificación y consumo FUE. Un modelo sobredimensionado no solo amplía la superficie de acceso: puede terminar teniendo impacto en el coste.
Esto refuerza la necesidad de conocer el modelo antes de trasladarlo, pero no significa que el licenciamiento deba convertirse en el único criterio de diseño.
Un rol debe responder primero a una necesidad real de negocio, con el nivel de acceso adecuado y un modelo de riesgo controlado. La optimización de licencias debe analizarse sobre esa misma base.
Seguridad, operación y licenciamiento no deberían resolverse como problemas independientes.
Estrategia posterior
Si el rediseño se hace después, hay que preparar ese después
Decidir migrar primero y rediseñar más adelante puede ser perfectamente razonable.
Lo que suele generar problemas es que “después” no exista realmente como proyecto.
Si el rediseño se pospone, conviene llegar al go-live con una fotografía del punto de partida, los problemas identificados, el alcance pendiente y una estrategia definida para abordarlos.
Así, posponer el rediseño no significa volver a empezar meses después intentando reconstruir cómo funcionaba el entorno anterior.
Significa separar conscientemente dos transformaciones.
Decisión
Entonces, ¿rediseñar antes o después?
No existe una respuesta única.
Si el modelo actual es comprensible, está razonablemente ajustado a las necesidades del negocio y puede adaptarse al nuevo entorno sin arrastrar problemas relevantes, conservarlo puede ser la opción más eficiente.
Si ya presenta sobreautorización, riesgos estructurales, acumulación histórica o una arquitectura difícil de mantener, la migración puede ser un buen momento para intervenir antes de consolidar esa misma complejidad en S/4HANA.
Y si el modelo necesita evolucionar pero el proyecto no permite hacerlo con garantías antes del go-live, separar ambos trabajos también puede ser una decisión adecuada.
Lo importante es no confundir “no rediseñar ahora” con “el modelo no necesita ser revisado”.
Antes de migrar deberíamos poder responder al menos a tres preguntas:
¿Qué problemas tiene hoy nuestro modelo?
¿Cuáles queremos resolver antes de llegar a S/4HANA?
¿Y cuáles aceptamos trasladar temporalmente porque existe un plan concreto para resolverlos después?
La migración no obliga a rediseñar los roles.
Pero tampoco los arregla.




