
¿Quién debe ser el owner de la matriz de riesgos en una compañía?
19 de marzo de 2026Cargo: Consultora Senior
Fecha: Abril 2026
Y aun así aparecen hallazgos.
No suele ser porque el control esté mal. De hecho, muchas veces está bien ejecutado. El problema es otro, más silencioso: cómo se ha documentado. O mejor dicho, cómo no se ha documentado. Porque hacer el control no basta. Si no puedes enseñarlo de forma clara, ordenada y sin tener que explicarlo en un correo aparte… pierde fuerza. Rápido.
He visto evidencias que parecían correctas a primera vista, pero al revisarlas con calma dejaban huecos.
Una fecha que no encaja del todo, un ticket que no corresponde exactamente, una acción que no se puede seguir de principio a fin.
Cosas pequeñas, sí. Pero suficientes para generar dudas. Y cuando hay dudas, nadie valida nada. El auditor no revisa todo. Va a muestras y reconstruye lo ocurrido como si llegara de nuevas. Necesita ver una historia completa, sin tener que interpretarla.
Ahí es donde muchas evidencias fallan. No porque falte todo, sino porque falta justo lo necesario para entenderlo sin esfuerzo.
Y luego está el otro extremo: evidencias interminables. Pantallas y más pantallas, información duplicada, datos que no aportan nada… con la idea de cubrirse. Pero lo que se consigue es lo contrario: dificultar la revisión.
Cuanto más ruido hay, más fácil es que lo importante pase desapercibido.Otro clásico: usar algo que “se parece”.
Funciona en el día a día. En auditoría no. Si el usuario es correcto pero el ticket no, si la fecha no coincide o si la modificación no es la misma, la evidencia no sirve. No es una cuestión de criterio; es que no corresponde.
Al final, esto no va de SAP ni de auditoría en sí. Va de método.
Tener claro qué se espera de una evidencia, aplicar siempre el mismo criterio y no dejar la validación para el último momento. Parece básico —lo es—, pero marca una diferencia enorme.
Una recomendación práctica: define un “mínimo obligatorio” de evidencia que siempre tenga que cumplirse (aunque el control sea sencillo) y revisa contra ese estándar antes de enviar. Sin excepciones. Eso reduce muchísimo la variabilidad y evita decisiones improvisadas.
Porque la auditoría no se gana cuando empieza. Para entonces ya vas con lo que tienes.
Y lo que tienes, en muchos casos, no es el control. Es cómo lo has dejado por escrito.





